SM del parto respetado: objeción de conciencia.

En la Semana Mundial del Parto Respetado A Contracor quiere poner especial atención en una cuestión que nos preocupa y que no podemos dejar pasar por alto: la objeción de conciencia en los hospitales públicos.

No deja de sorprendernos el alto número de hospitales públicos que cierran sus puertas a mujeres que deben pasar por un proceso de interrupción legal del embarazo, negándoles ser atendidas en el centro durante su proceso de parto.

Respetamos todo tipo de decisiones personales de los profesionales sanitarios, pero también creemos que este hecho no puede ir en detrimento del derecho de la mujer a ser atendida en su hospital público de referencia si así lo solicita.

Ser atendidas en la sanidad pública es un derecho y debería estar garantizado en todos los hospitales públicos españoles.

Un parto respetado comienza por la no discriminaciòn.

Un parto respetado comienza por la no discriminación y por una atención digna y sin prejuicios y debe poder ser realizado en el lugar que la mujer decida y con todas las garantías para que sus derechos no puedan ser vulnerados.

Toda mujer tiene derecho a ser informada y debe poder decidir cómo prefiere que sea su proceso de parto durante la interrupción legal del embarazo. Nos encontramos muchas mujeres que debido a que han sido excluidas del sistema público, son derivadas por la propia Seguridad Social a clínicas privadas en las que no siempre hay garantías de que se pueda llevar a cabo el tipo de parto deseado, llegando a ser vulnerados derechos tan importantes como el derecho a la disposición del cuerpo del bebé (sentencia 11/2016 Tribunal Constitucional) o el derecho a estar acompañada.

No entendemos como puede ser que, en un país en el que el aborto es legal y en el que se aboga por defender los derechos de la mujer, no se pueda garantizar el acceso a la sanidad pública en este tipo de intervenciones.

¿Qué mensaje se está dando a las mujeres que se ven en la situación de tener que interrumpir un embarazo si lo que ven es que su hospital público de referencia no las quiere atender? ¿Quién garantiza que la atención en una clínica privada sea la correcta y que los derechos y deseos de la mujer no serán vulnerados? ¿Quién defiende el parto respetado para estas mujeres?

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